
El frente económico del gobierno de Javier Milei enfrenta un panorama adverso en el inicio de 2026, ya que múltiples informes privados y académicos coinciden en que la inflación retomó una inercia difícil de doblegar. El principal estandarte de la gestión, la reducción del índice de precios, se ve amenazado por un primer trimestre que proyecta registros superiores al mismo periodo de 2025. Según los últimos relevamientos de consultoras estratégicas y la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), la dinámica inflacionaria no bajará del 2% mensual al menos hasta el cierre del primer semestre, mientras que la expectativa de los ciudadanos para los próximos doce meses sufrió un salto de más de 4 puntos porcentuales en solo treinta días.
Tras el 2,9% registrado en enero, las proyecciones para febrero y marzo son poco alentadoras. La Fundación Capital (FC) estima que el índice no descenderá del 2,5%, con el riesgo latente de que el indicador se estabilice en torno al 3% mensual. En una línea similar, Equilibra y C&T Asesores Económicos prevén que el acumulado trimestral alcance el 8,5%, superando el 7,9% que se registró en los primeros tres meses del año anterior.

Esta aceleración se explica por tres factores clave:
Alimentos: La carne acumuló un alza del 20% entre noviembre y enero, sumando otro 7% en febrero. Esto aporta un piso de hasta un punto al índice general.
Servicios Regulados: En febrero, el gas aumentó un 12,5% y el agua un 4%.
Transporte: Los colectivos en el AMBA aplicaron subas del 31,5% a mediados de febrero y un ajuste adicional del 7,7% previsto para marzo.
El pesimismo se traslada a la calle
Los datos técnicos se ven respaldados por un deterioro en las expectativas sociales. El último informe de la Universidad Torcuato Di Tella revela que la inflación esperada para los próximos 12 meses escaló al 35,7% a nivel nacional, un incremento frente al 31,5% registrado en enero.
Incluso la percepción de lo ocurrido en el último año es crítica: los encuestados por la UTDT consideran que la inflación percibida en los últimos 12 meses se ubicó en el 38,4%.

Si bien el escenario de corto plazo es complejo, los especialistas discuten la velocidad de la desinflación futura. Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, advierte que la inflación interanual ya muestra signos de aceleración, situándose en un 32,4%.
Por su parte, Iván Cachanosky, de la Fundación Libertad y Progreso, mantiene una visión más moderada al estimar que, de cerrar febrero en 2,8%, se podría romper el ciclo alcista reciente para retomar un sendero de baja hacia el 20% anual. No obstante, para la Fundación Capital, el camino será "más lento" y el año podría cerrar en torno al 29%, apenas por debajo del 31,5% con el que culminó el 2025.
El Gobierno deberá enfrentar ahora un marzo estacionalmente complejo por el inicio del ciclo lectivo y el cambio de temporada, factores que, sumados a la inercia actual, ponen a prueba la sostenibilidad del programa económico oficial.